Durante este mes, la noche del 5 de enero los niños de México esperan la llegada de los Reyes Magos, quienes haciendo un gran esfuerzo y a pesar de lo devastada que se encuentra la región de donde provienen, tanto por fenómenos naturales, como por el intervencionismo militar, o por la situación económica, con toda seguridad lograrán salir de oriente con su cargamento de regalos a cumplir con su compromiso. |

"Principio y Fin" © José Luis Quiroz
|
Por desgracia, aún no ha sido posible que la magia de estos reyes alcance para todos los niños de México, su dedicación y amor por los infantes es grande, sin embargo por razones no entendibles, no explicables, no aceptables, este año muchos niños no recibirán los efectos mágicos de los poderes de estos tres reyes de oriente, y regresarán con ese sentimiento de frustración e impotencia por no haber podido cumplir con su noble cometido anual. Hagamos lo posible y trabajemos todos para ayudarlos para que el próximo año sean cada vez mas los niños que reciban sus regalos.
Para los que fueron afortunados y gozaron de los favores de los reyes magos, ojalá que hayan recibido lo que pidieron y si no fue así de todas formas disfruten mucho de lo que recibieron que seguramente que les fue dado con mucho amor.
Esa misma noche del 5 de enero es costumbre el compartir entre la familia y amigos la “rosca de reyes”, éste es un pan adornado con frutas secas y que guarda en alguna parte de su interior un pequeño muñeco que representa al “niño Jesús”.
Cada uno de los comensales corta su propia rebanada de pan y aquel afortunado que encuentra al niño en la porción que seleccionó, está comprometido a organizar el día 2 de febrero, día de La Candelaria, una cena con tamales de maíz y atole para todos los presentes en la cena del 5 de enero, esto es, se vuelven padrinos del niño encontrado y el próximo 2 de febrero deberán presentar el muñeco vestido.
Así estimados visitantes buena suerte a todos para este 2004 que inicia |